“En estas fechas se discute en el Parlamento la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, con la que se cumple la obligada transposición al ordenamiento jurídico español de una directiva europea que adapta los derechos de autor a la nueva situación creada por la digitalización y la aparición de Internet”.
“Desde que se vislumbró el debate, se vienen difundiendo falsedades que únicamente pretenden socavar los derechos de autor, a los que se presenta ante la opinión pública como una entelequia del pasado, injustos y gravosos para el consumidor e incompatibles con la modernidad que simboliza Internet. Al final, lo que se busca es poner a los creadores en una situación de mayor dependencia con la industria, lo que los convertiría en meros proveedores de contenidos, al tiempo que se destruiría su derecho patrimonial, cuyo núcleo es la capacidad de determinación de las formas de explotación de sus propias obras”.
José Luís Borau (El País, 22/02/2006), al que se suman unos cuantos artistas.





