Gestión de Proyectos

El éxito de un proyecto depende, en gran medida, de llevar a cabo una buena gestión del mismo, lo que comprende la definición y planificación de sus fases y elementos implicados, un seguimiento y control, y la difusión y explotación de los resultados.

Tanto si dicho proyecto se desarrolla de forma individual en todas sus fases o, en mayor medida, si se realiza en colaboración con otras entidades, conviene considerar sus aspectos organizativos desde una perspectiva jurídica.

En este ámbito, es necesario negociar y pactar por escrito cuestiones como:

  • Objetivos, descripción y alcance del proyecto
  • Forma de colaboración entre las partes: establecimiento de vínculos societarios, como joint-ventures, agrupaciones de interés económico o uniones temporales de empresas
  • Definición de las fases, hitos y metodología del trabajo
  • Asignación de recursos humanos, técnicos y económicos al proyecto
  • Financiación del proyecto
  • Modificación y ampliación del proyecto
  • Compromisos de confidencialidad y restricciones a la competencia
  • Propiedad y protección de los resultados
  • Difusión y explotación industrial de los mismos
  • Responsabilidad de las partes
  • Cesiones y transferencia de los resultados
  • Duración y rescisión
  • Legislación aplicable y procedimiento para la resolución de controversias

Asimismo, es conveniente evaluar la posibilidad de recurrir a financiación pública (a través de programas europeos o nacionales) o los incentivos fiscales a la innovación.