Propiedad intelectual de los formatos de televisión
Hace un tiempo leí que una persona cuya vida había inspirado la realización de una película reclamaba derechos de propiedad intelectual sobre la misma aún cuando no había participado en absoluto en ella, siendo su única intervención que ésta contaba, con mayor o menor rigor, sus experiencias vitales.
La propiedad intelectual quizá sea ahora la creación jurídica más controvertida. En los extremos, las tendencias abolicionistas y las reivindicaciones de aquellos que creen que todo cabe bajo el paraguas de la libre circulación de la cultura, chocan con los que pretenden que las ideas gocen de protección legal.
En The format factor: television format rights, Rebecca Leaver plantea la protección por vía de propiedad intelectual de los formatos de programas de televisión, tales como Gran Hermano, Factor X o ¿Quién quiere ser millonario?, por citar algunos. En el mismo sentido, Ben Challis y Jonathan Coad en Format Fortunes – Is There Now a Copyright for the Television Format?.
El formato de un programa no es más que la idea sobre un programa, y aún cuando puede que tenga originalidad, la normativa sobre propiedad intelectual prevé la protección de las creaciones en su plasmación externa y literal, guiones, título, personajes, elementos gráficos…, lo que no incluiría reconocer el carácter de obra a la descripción de un concepto de programa, o al menos no en el sentido que se pretende, que sería evitar que otros hicieran algo parecido. Obviamente, el plagio del documento que incluyera dicha descripción sí sería perseguible, pero aquí no estamos hablando de eso.
Los creadores de un formato lo que pretenden es que se les reconozca un monopolio sobre el mismo que evite que otros puedan copiarlo o imitarlo, lo que se acerca más a la propiedad industrial, aunque, eso sí, sin cumplir los requisitos de ésta.
En realidad todo esto no se discutiría si no tuvieran un valor económico y, dado que diariamente se licencian derechos de explotación sobre los mismos, parece ser que hay que buscar un anclaje en la ley que proteja la inversión. Personalmente veo difícil ir por esta vía y me suena absurdo y abusivo si lo traslado a la literatura o al cine, así que yo lo enfocaría por competencia desleal, pero en algunos países ha funcionado así que por probar que no quede.


Cuestión controvertida la que plateas, sí señor. Al final creo que en este tipo de casos los resuelve perfectamente el mercado. En la práctica, nosotros registrados los formatos de programas de televisión (y más concretamente, la Biblia de los mismos) en el Registro como obra literaria y suelen ser aceptados si están bien desarrollados. No vale con registrar una mera idea, sino que hay que expresarla con el mayor detalle posible. El registro suele echar para atrás los meros tratamientos o escaletas de los programas, y suele aceptar biblias que estén bien desarrolladas.
En el supuesto de que una persona física o jurídica desarrolle una programa de televisión que se parece sustancialmente a la Biblia que tú desarrollaste, podrías alegar que la primera es una obra derivada de tu “obra literaria”; no digo que sea la solución jurídica más precisa, pero es la práctica del mercado.
De todas formas, como digo hay una aparente auto-regulación y respeto del mercado; son unas pocas productoras en todo el mundo las que comercializan este tipo de productos y no es normal que una empresa vaya contra otra, sobretodo porque sabe que su relación con ésta podría acabar ahí.
Sí es muy común que cada vez que desarrollamos un programa de TV nuevo, aparezca alguna persona individual con, según él, un formato similar; por ahora te puedo decir que todos estos casos han sido desestimados por los tribunales por falta de originalidad.
Un saludo.
Sí, alegar que es una obra derivada no convence del todo, porque habría que demostrar la relación entre ambas. En realidad si alguien quiere imitar un programa no necesita siquiera conocer la Biblia.
A ver lo que dura esa autorregulación…
En este sentido es interesante ver lo que hace FRAPA, como organizacion internacional especialmente dedicada a la proteccion de los derechos intelectuales de los creadores de formatos.
El sitio web de ellos es:
http://www.frapa.org
Suerte!
Me gustaria registrar el formato televisivo de "JUGANDO AL POKER strepp tehase POR UN SUEÑO"
La idea del programa es convocar parejas , famosos y soñadores ,y empresas apadrinadoras qu epongan el dinero en juego.
Y las parejas perdedoras hacen un strepp tease al terminar la partida , .
hasta luego……..
Marcelo Fernandez
Hola mi nombre es David Balaguer y quiero registrar una idea sobre un formato concurso de televisión que creo puede ser interesante. Lo he puesto en práctica con amigos y familiares y resulta muy divertido y facil para todo el mundo ¿sabeis los pasos que debo seguir? soy un particular y lo que pretendo es presentarlo a las productoras de tv y como una vez dada la idea copiarla es muy facil, quiero registrar la idea antes de presentarla. Gracias.
hola david,
yo estoy en una situación similar. Has conseguido alguna info de utilidad?? que alguien te explique los pasos exactos a seguir??
gracias
Hola. Me pasa exactamente lo mismo. Tengo una idea que creo puede tener mucho éxito televisivo pero me da miedo plantearla sin tenerla atada antes. ¿Alguien puede ayudarme u orientarme? Muchas gracias.
Andy Ramos (comentario 1) ofrece una respuesta válida. Sin embargo, a menudo el Registrador rechaza el formato y emite una "sentencia" en la que dice que "el texto registrado carece de valor literario. Incluir a la hora de registrar un guión se hace necesario y un vídeo, mejor.
El formato televisivo siempre debería poder registrarse, es una
estructura ideada por alguien y eso debería estar protegido
intelectualmente. Para mi la vía tiene que ser registrar
describiendo en forma escrita y con un demo….